Salud Pública del Chaco confirmó que no se aplicará ivermectina en pacientes con COVID-19

Así lo informó el subsecretario de Promoción de la Salud, Atilio García. El funcionario afirmó que es una terapéutica que no está probada y asumir la responsabilidad «sería un error tremendo».

  

A pesar de que no está aprobado por la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) y tampoco está recomendado por la Sociedad Argentina de Infectología, las provincias de Misiones, Salta, Corrientes y Tucumán aprobaron la aplicación de la droga Ivermectina para tratar pacientes con COVID-19.

Si bien este antiparasitario de amplio espectro se mostró como potencial inhibidor del virus SARS-CoV-2 en pruebas in vitro lo cierto es que hasta la fecha no hay estudios que evidencien su eficacia clínica. En definitiva: la evidencia científica no es clara.

¿El Chaco podría sumarse a este grupo de provincias que comenzarán a suministrarla? La respuesta es no. El subsecretario de Promoción de la Salud, Atilio García, aseguró este miércoles en conferencia de prensa que debido a que aún no hay estudios concluyentes respecto de la efectividad de esta droga, la misma no se aplicará en ningún paciente.

“No está probado y por lo tanto asumir las responsabilidades respecto de si esta terapéutica podría ser efectiva sería un error tremendo. Este tipo de medicamentos nunca se aplicó a un virus. Considero que hay que seguir evaluando y esperando los resultados, así como se hizo con el suero equino hiperinmune”, recordó García.

¿Qué es?

Según recuerda el diario Ámbito, la ivermectina es un antiparasitario de amplio espectro, utilizado tanto en humanos como en animales. Según se expresa en la página web de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), “además de su acción antiparasitaria, la ivermectina es un potencial inhibidor de la replicación viral del SARS-CoV-2, sin embargo, la evidencia disponible in vitro sugiere que para alcanzar niveles efectivos de ivermectina se necesitarían importantes aumentos y potencialmente tóxicos de la dosis”.

“Incluso dosis de hasta 10 veces mayores que las aprobadas no alcanzarían las concentraciones efectivas in vitro contra el SARS-CoV-2”, siguió el comunicado de la sociedad científica y aclaró que la droga no es inocua y que aún a dosis terapéuticas puede provocar un número frecuente y considerable de efectos secundarios adversos, desde leves a graves.

Hasta el momento la evidencia científica en curso que evalúa el uso de ivermectina sola o combinada con otras drogas para la prevención y/o tratamiento de la infección por SARS-Cov2 “es de muy baja calidad y no han reportado datos claros de eficacia clínica”, reza el texto.

Los resultados preliminares (sin publicación en revistas científicas ni revisión de pares) de un estudio realizado en Argentina evidenció que la administración de ivermectina al triple de dosis habitual en 45 pacientes habría producido mayor eliminación del virus en secreciones respiratorias, pero sin correlación con mejoría clínica. Sin embargo, se necesitan más estudios con mayor número de individuos para determinar este parámetro y otros asociados a eficacia clínica y seguridad.

“Siguiendo los lineamientos de ANMAT, la utilización de una medicación en carácter de uso compasivo, solo se encuentra autorizada para pacientes debidamente identificados, lo que excluiría la utilización de la ivermectina en forma masiva como actualmente se pretende”, remarcó la SADI y no recomienda su uso mientras no exista mayor evidencia